Leo con estupor una noticia salida de la retorcida psique de los enfermos mentales de la santería actual del periódico del Vaticano: según ellos, la píldora anticonceptiva no sólo contamina, sino que además provoca la infertilidad masculina. Así, tal cual. Los Ríos de Orina que brotan de las Paganas Vejigas de las consumidoras de píldora femenina contienen, según el médico (español para vergüenza nacional) que firma el artículo, tal cantidad de hormonas femeninas que causan saturación en el medio ambiente, se filtran en él (?) y hacen que a los hombres les entren estrógenos hasta por los ojos.

Supongo que esta gente no ha oído hablar del tratamiento de las aguas residuales. Eso confirma mis sospechas: el Papa duerme con su Sacrosanto Orinal bajo la camita. ¿Dormirá también con un peluche?

El Consejo de Sabios de Guardia de El tablón naranja, compuesto básicamente por Ki y por La Que Suscribe, ha deliberado arduamente acerca de la veracidad de esta noticia. Y ha decidido que las siguientes afirmaciones son igual de veraces que la ofrecida por el Vaticano; total, las fuentes y los estudios científicos son igual de rigurosos en ambos casos:

  • La píldora anticonceptiva es el origen del mal de este mundo; de hecho, es el Anticristo encarnado en pastillas.
  • La píldora anticonceptiva hace que a los hombres se les caiga el pelo.
  • Las hormonas liberadas por la píldora anticonceptiva atraen a los velocirraptores.
  • Cada vez que una mujer consume una píldora anticonceptiva, un Primigenio mata a un gatito.

En fin. Creo que algunos ya no saben qué hacer para salir en los medios de comunicación...